Huevos al nido de palta

Suavidad, equilibrio y brillo interior.
Un plato que combina la supernutrición del huevo con la cremosidad nutritiva de la palta.
Sencillo, saciante, limpio… y perfecto para un desayuno, almuerzo o colación que sostenga la energía estable sin pesadez. Es nutrición esencial con la gentileza de lo mínimo.

Ingredientes (para 1 porción)
1 palta madura
1–2 huevos (según apetito)
Gotas de limón
Sal y pimienta negra
Ciboulette o perejil (opcional)
Opcional: 1 cucharadita de manteca derretida o aceite de oliva para agregar al final

Preparación
Preparar la palta con delicadeza:
Cortar la palta a lo largo y retirar el carozo.
Si el hueco central queda muy pequeño, retirar suavemente una cucharadita de pulpa para crear un “nido” donde el huevo pueda asentarse sin desbordar.
Rociar con unas gotas de limón para evitar la oxidación y realzar el sabor.
Estabilizar la palta:
Colocar las dos mitades en una pequeña fuente, cuenco o molde que impida que se vuelquen durante la cocción.
Esto es clave para que el huevo quede prolijo.
Agregar el huevo:
Quebrar el huevo en un pequeño recipiente primero (para evitar accidentes) y verterlo con cuidado dentro del hueco de la palta.
Opción 1 – Horno (ideal):
Precalentar el horno.
Colocar la palta rellena sobre una bandeja y hornear solamente hasta que la clara quede firme y la yema aún cremosa.
Opción 2 – Sartén a fuego muy bajo:
Colocar las paltas en una sartén tapada.
La tapa genera vapor suave, ideal para cocción pareja sin quemar la base.
Terminar el plato:
Al retirar, agregar sal, pimienta recién molida y unas gotas finales de limón.
Si querés aumentar el valor graso nutritivo, colocar manteca, aceite de oliva o ghee sobre el huevo caliente.
Terminar con ciboulette o perejil picado muy fino.
Montaje y sensación:
Acompañar con hojas verdes o rodajas de pepino para aportar frescura y contraste.
Es un plato que se siente tibio, suave y energético a la vez.

Esta preparación respira equilibrio.
El huevo alimenta la mente; la palta calma y sostiene.
Un plato que sacia y que invita a la salud”.

Dar el primer paso hacia tu vitalidad es más simple de lo que imaginás. Tu camino hacia la longevidad consciente comienza con una conversación.