Ojo de bife con manteca de hierbas y vegetales grillados

Una preparación que celebra la nobleza de la carne y la alquimia de las grasas saludables.
El ojo de bife, con su equilibrio natural entre fibra y grasa, se realza aquí con una manteca aromática de hierbas frescas y el toque dulce-terroso de los vegetales grillados. Un plato simple, ancestral y profundamente nutritivo, ideal para quienes buscan sostener energía estable y una mente clara.
Ingredientes (para 2 porciones)
2 bifes de ojo de bife (250–300 g cada uno)
2 cucharadas de manteca
1 diente de ajo finamente picado
Hierbas frescas a gusto: perejil, tomillo, romero o ciboulette
Sal marina y pimienta negra
1 zucchini, ½ berenjena y ½ morrón rojo o amarillo
Un hilo de aceite de coco o ghee para grillar
Preparación
Manteca de hierbas:
Dejar la manteca a temperatura ambiente hasta que esté blanda. Mezclar con el ajo picado y las hierbas finamente cortadas. Agregar una pizca de sal marina. Refrigerar hasta que endurezca.
Vegetales grillados:
Cortar los vegetales en láminas medianas. Calentar una plancha o sartén y untar apenas con aceite de coco o ghee. Cocinar los vegetales de ambos lados hasta que estén tiernos. Salar al final para conservar su textura.
Ojo de bife:
Llevar la carne a temperatura ambiente antes de cocinarla. Dorar en sartén o plancha bien caliente, 3–4 minutos por lado para término medio. Al girar, colocar encima la manteca de hierbas para que se funda y perfume el bife.
Presentación:
Servir el ojo de bife con los vegetales grillados, dejando que la manteca fundida se deslice sobre la carne. Acompañar con una pizca de sal y, si se desea, un chorrito de jugo de limón o vinagre de manzana para realzar los sabores grasos.

Este plato honra la esencia de la nutrición cetogénica: simplicidad, calidad y presencia. Cada ingrediente es un mensaje al cuerpo —grasa buena que construye, vegetales que alcalinizan, y fuego que transforma— recordándonos que alimentarse también es un acto de conciencia”.

Dar el primer paso hacia tu vitalidad es más simple de lo que imaginás. Tu camino hacia la longevidad consciente comienza con una conversación.

Aquí podés comenzar